Primero
de enero, el inicio de un nuevo año, de un libro nuevo con paginas en blanco
que hoy empezamos a llenar. Es un año mas de chance, de oportunidades, es un
nuevo comienzo.
Algunos
se lo toman muy en serio y desde las cero horas del primer día del año se
inician con una serie de rituales cabalísticos. No faltan las lentejas en el
bolsillo para que no falte dinero, pero aun no me queda claro si debes tenerlas
en el bolsillo derecho o izquierdo o da igual tenerlo en la cartera mientras
bailoteas en una fiesta. O si te lo tienes que arrojar encima.
Atragantarse
con doce uvas antes de que se acaben las doce, usar calzón amarillo para traer
prosperidad o de lo contrario de color rojo para por fin hacerla en el amor y
si la quieres acertar en las dos cosas, no hay problema te los pones
juntos. Barrer la casa, no solo para que
quede limpia, sino también para eliminar las malas vibras, nunca lo he hecho,
pues prefiero agarrar mi vieja maleta y correr
con mis amigos alrededor de toda una cuadra para viajar. El brindis de
las doce, quemar viejos recuerdos, besar a tu pareja. Siguen los baños de
florecimiento, pasar la ruda, el huevo, y lo que se te ocurra para sacarte lo
malo e iniciar con energías positivas renovadas.
No importa como inicias el año, ni cuantas cábalas pudiste
completar en un minuto. Solo ponte nuevas metas, mas retos. Prométete a ti
mismo hacer cosas nuevas, vencer tus propios miedos y enfrentarte a tu otro yo…
Hey! Me ha gustado tu blog. Espero no olvidarme de la dirección (ahora no estoy en mi casa y no puedo ponerlo en favoritos). Si me olvido, espero que me lo recuerdes,
ResponderEliminarsaludos!